
La intención del gobierno federal de sacar del mercado plaguicidas que históricamente se han utilizado en la agricultura, pudiera ser un albur muy costoso y de alto riesgo para la producción de alimentos, consideró Jesús Rojo Plascencia.
El presidente de la Asociación de Agricultores del Río Sinaloa Ponente, declaró que mantendrán el diálogo para evitar que por decreto del gobierno federal avance la reforma a la Ley de Salud que pretende eliminar algunos plaguicidas.
Luego de su participación en el Parlamento Abierto en Materia de Plaguicidas y Fertilizantes, celebrado en la capital del país, el dirigente agrícola sostuvo que no se debe tomar una decisión unilateral, sin considerar la opinión de quienes producen los alimentos para el país.
Consideró que antes de hacer un cambio es necesario implementar proyectos de investigación que permita avanzar hacia una agricultura sostenible, porque no pueden quitar insumos que son indispensables para el buen desarrollo de los cultivos”, indicó Rojo Plascencia.
“Quienes trabajamos en el campo somos los más interesados en avanzar hacia una agroecología, pero este cambio debe de ser paulatino, de manera responsable, sin que se ponga en riesgo la inversión del productor y basados en bases científicas”.
Rojo Plascencia explicó que en el caso de Sinaloa los plaguicidas tienen cerca de 50 años utilizándose, siempre bajo la supervisión y la reglamentación de organismos como la COFEPRIS, por eso tenemos la plena seguridad de que es muy aventurado e irresponsable decir que ciertos problemas de salud son causados por estos productos químicos.
A nadie nos conviene que al calor de una psicosis colectiva y una falsa ideología ecologista se ponga en riesgo el abasto de alimentos.
No podemos permitir que lleguemos a una situación como la que se vive en países como Sry Lanka en donde una decisión similar a la que se pretende aplicar en México generó un problema de hambruna entre la población.
Por eso insistimos en que cualquier decisión que se tome debe estar basada en argumentos científicos y que de haber un cambio, este debe ser paulatino, y brindándonos siempre productos que sustituyan el uso de los plaguicidas de origen químico.
Los agricultores hemos reiterado que nuestro compromiso es producir los alimentos que demanda la población y hasta el momento hemos cumplido con nuestra misión, por eso queremos advertir que la producción de granos básicos puede caer en más de un 50 por ciento, lo que afectaría como siempre al consumidor final, que es el que se verá más afectado por una posible escasez de alimentos.
Reiteramos nuestra disposición al diálogo y a participar en los foros que se sigan organizando, porque la alimentación es una cuestión de seguridad nacional.